Virus del papiloma humano (VPH)
El virus del papiloma humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más común: casi todas las personas sexualmente activas lo contraen en algún momento. La mayoría de las veces no da problemas y se elimina solo, pero algunos tipos pueden causar verrugas o, con los años, cáncer. La vacuna y el cribado lo previenen de forma muy eficaz.
¿Qué es el VPH?
El VPH es un grupo de más de cien virus que afectan a la piel y las mucosas. Se transmite por contacto piel con piel durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales, incluso sin penetración. La mayoría de las infecciones desaparecen solas gracias al sistema inmunitario, sin que la persona llegue a enterarse. Es tan frecuente que contraerlo forma parte de la vida sexual de casi todo el mundo y no dice nada sobre la conducta de nadie. Es una de las enfermedades de transmisión sexual más importantes por su relación con algunos cánceres.
Síntomas
La mayoría de las infecciones por VPH no producen ningún síntoma. Según el tipo de virus, pueden aparecer:
- Verrugas genitales: pequeños bultos blandos en los genitales o el ano, causados por tipos de bajo riesgo.
- Verrugas en otras zonas de la piel, como manos o pies.
- Cambios en las células del cuello uterino que no se notan, pero que el cribado detecta.
Los tipos de VPH de alto riesgo no dan síntomas, pero si la infección persiste durante años pueden provocar cáncer de cuello uterino y, con menos frecuencia, de ano, pene, vulva, vagina o garganta. Por eso el cribado es tan valioso: detecta las lesiones antes de que se conviertan en cáncer.
Causas y factores de riesgo
La causa es el propio virus, muy contagioso y muy extendido. Aumentan el riesgo de que la infección persista el tabaquismo, tener el sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, por el VIH) y no participar en los programas de cribado. Como otras infecciones de transmisión sexual, puede coexistir con la clamidia o el herpes genital.
Diagnóstico
Las verrugas genitales suelen reconocerse a simple vista. Para los tipos de alto riesgo se usa el cribado del cáncer de cuello uterino, que incluye la citología (o prueba de Papanicolaou) y la prueba de VPH, ambas a partir de una toma sencilla en la consulta ginecológica. Puedes conocer mejor estas pruebas en la sección de diagnóstico.
Tratamiento
No existe un medicamento que elimine el virus, pero sí se tratan sus consecuencias. Las verrugas genitales pueden quitarse con cremas, crioterapia (frío) u otros procedimientos, y las lesiones del cuello uterino detectadas en el cribado se tratan antes de que evolucionen. En la mayoría de las personas, el propio organismo elimina el virus con el tiempo. Amplía la información en tratamientos.
Prevención
El VPH es de las infecciones de transmisión sexual que mejor se pueden prevenir:
- La vacuna frente al VPH protege de los tipos que causan la mayoría de los cánceres y verrugas; es más eficaz antes del inicio de las relaciones, por eso se recomienda en la adolescencia.
- El cribado periódico del cuello uterino detecta lesiones a tiempo.
- El preservativo reduce el riesgo, aunque no lo elimina porque no cubre toda la piel.
Encontrarás más recomendaciones en nuestra guía de prevención.
Preguntas frecuentes
¿Todos los tipos de VPH causan cáncer?
No. La mayoría se eliminan solos; algunos producen verrugas y solo unos pocos, los de alto riesgo, pueden causar cáncer si la infección persiste años.
¿Para qué sirve la vacuna del VPH?
Protege frente a los tipos que más cánceres y verrugas causan. Es más eficaz antes del inicio de las relaciones, por eso se recomienda en la adolescencia.
¿El VPH se cura?
No hay un fármaco que lo elimine, pero el cuerpo suele hacerlo solo. Sí se tratan sus consecuencias, como las verrugas o las lesiones del cuello uterino.
Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Consulta con tu médico las dudas sobre el VPH, la vacuna y los programas de cribado que te corresponden.