Clamidia
La clamidia es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes, sobre todo en personas jóvenes. Suele ser silenciosa, es decir, no dar síntomas, pero sin tratamiento puede afectar a la fertilidad. Se detecta con una prueba sencilla y se cura con antibióticos.
¿Qué es la clamidia?
La clamidia está causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Se transmite en las relaciones sexuales vaginales, anales u orales, y una madre puede contagiarla al bebé durante el parto. Es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes y afecta especialmente a personas menores de 25 años. Contraerla es muy habitual y no debe generar vergüenza: lo importante es detectarla y tratarla a tiempo.
Síntomas
La mayoría de las personas no notan nada. Cuando hay síntomas, pueden incluir:
- Secreción anormal por la vagina o el pene.
- Escozor o dolor al orinar.
- Dolor en la parte baja del abdomen o durante las relaciones en la mujer.
- Sangrado entre reglas o después de las relaciones.
- Dolor o inflamación en los testículos en el hombre.
- Molestias anales si la infección está en el recto.
La clamidia se conoce como «infección silenciosa» porque suele cursar sin síntomas. Por eso puede dañar el aparato reproductor antes de que la persona sepa que la tiene, y por eso el cribado periódico es tan útil en quienes tienen relaciones sin protección.
Causas y factores de riesgo
La causa es la bacteria Chlamydia trachomatis. Aumentan el riesgo las relaciones sin preservativo, ser joven y sexualmente activo, tener varias parejas o una pareja con una infección no tratada. La clamidia coexiste a menudo con la gonorrea, y tener una infección de transmisión sexual facilita contraer otras, como el VIH o la sífilis.
Diagnóstico
La clamidia se diagnostica con un análisis de orina o con una toma (frotis) de la zona afectada. Es una prueba rápida, indolora y muy fiable que suele ofrecerse en los controles de salud sexual y en el embarazo. Puedes conocer mejor cómo se estudian estas infecciones en la sección de diagnóstico.
Tratamiento
La clamidia se cura con antibióticos indicados por un profesional sanitario. Conviene completar todo el tratamiento, evitar las relaciones hasta terminarlo y asegurarse de que la pareja o parejas también se traten, aunque no tengan síntomas, para no volver a contagiarse. Sin tratamiento, en la mujer puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica y dañar las trompas, con riesgo de infertilidad y de embarazo ectópico; en el hombre puede inflamar los testículos. Amplía la información en tratamientos.
Prevención
Las medidas para reducir el riesgo son sencillas y eficaces:
- Usar preservativo en las relaciones vaginales, anales y orales.
- Realizar pruebas periódicas, sobre todo en menores de 25 años con vida sexual activa.
- Comunicar el diagnóstico a las parejas para que también se traten.
Encontrarás más consejos generales en nuestra guía de prevención.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la clamidia se llama infección silenciosa?
Porque la mayoría de las personas no tienen síntomas, así que puede transmitirse sin saberlo y dañar el aparato reproductor antes de detectarse.
¿La clamidia se cura?
Sí. Se cura con antibióticos. Hay que completar el tratamiento, evitar relaciones hasta terminarlo y que la pareja también se trate.
¿La clamidia afecta a la fertilidad?
Si no se trata, puede causar enfermedad inflamatoria pélvica y dañar las trompas, aumentando el riesgo de infertilidad. El tratamiento precoz lo evita.
Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si crees que puedes tener clamidia u otra infección de transmisión sexual, acude a tu médico o a un centro de salud sexual.