Insuficiencia cardíaca
La insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica en la que el corazón no bombea la sangre con la fuerza o la eficacia necesarias para cubrir las necesidades del cuerpo. No significa que el corazón vaya a pararse, sino que trabaja peor; con tratamiento, la mayoría de las personas mejora sus síntomas y su calidad de vida.
¿Qué es la insuficiencia cardíaca?
El corazón funciona como una bomba que impulsa la sangre por todo el organismo. En la insuficiencia cardíaca, esa bomba se debilita o se vuelve rígida y no consigue mover la sangre con normalidad. Como consecuencia, los órganos reciben menos oxígeno y la sangre tiende a acumularse «hacia atrás», provocando retención de líquidos en los pulmones, las piernas y el abdomen. Es una enfermedad que suele avanzar poco a poco a lo largo de los años.
Síntomas
Los síntomas más habituales son:
- Falta de aire, primero con el esfuerzo y después incluso en reposo o al tumbarse.
- Cansancio y debilidad con actividades que antes toleraba bien.
- Hinchazón (edema) de tobillos, piernas o abdomen.
- Aumento de peso rápido por retención de líquidos.
- Tos o pitidos, sobre todo por la noche.
- Palpitaciones y necesidad de dormir con más almohadas.
Si notas ahogo intenso en reposo, hinchazón que aumenta deprisa o un aumento de peso de 2 o más kilos en pocos días, avisa a tu médico o acude a urgencias: puede indicar que la enfermedad se está descompensando.
Causas y factores de riesgo
La insuficiencia cardíaca suele ser la consecuencia final de otras enfermedades del corazón. Las causas más frecuentes son la hipertensión mal controlada, haber tenido un infarto, las arritmias como la fibrilación auricular, las enfermedades de las válvulas y la diabetes. El tabaco, el alcohol excesivo y la obesidad también contribuyen.
Diagnóstico
El médico valora los síntomas y explora al paciente en busca de retención de líquidos. Para confirmar el diagnóstico se usan el ecocardiograma (una ecografía del corazón que mide su capacidad de bombeo), el electrocardiograma y un análisis de sangre con marcadores como el péptido natriurético (BNP). Encontrarás más información en la sección de diagnóstico.
Tratamiento
El tratamiento busca aliviar los síntomas, frenar la progresión y evitar ingresos. Suele combinar:
- Medicamentos que descargan de trabajo al corazón y eliminan el exceso de líquido (diuréticos).
- Reducir la sal y controlar los líquidos de la dieta.
- Pesarse a diario y actividad física adaptada.
- Tratar la causa de base (tensión, arritmia, válvulas).
En algunos casos se emplean dispositivos como marcapasos especiales. Consulta las opciones generales en tratamientos.
Prevención
La mejor forma de prevenir la insuficiencia cardíaca es cuidar el corazón antes de que falle: controlar la tensión y el colesterol, no fumar, moderar el alcohol, mantener un peso saludable y tratar bien la diabetes. Evitar y tratar a tiempo el infarto y las arritmias reduce mucho el riesgo. Más consejos en prevención.
Preguntas frecuentes
¿La insuficiencia cardíaca significa que el corazón se va a parar?
No. Significa que bombea con menos fuerza o eficacia de la debida, no que vaya a detenerse de repente. Con tratamiento, muchas personas llevan una vida activa durante años.
¿Por qué se hinchan las piernas?
Cuando el corazón no bombea bien, el líquido se retiene y se acumula por gravedad en tobillos y piernas, y a veces en el abdomen o los pulmones.
¿Por qué es importante controlar la sal y el peso?
La sal favorece la retención de líquidos. Pesarse a diario ayuda a detectar pronto una acumulación de líquido; un aumento rápido de peso puede avisar de una descompensación.
Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes insuficiencia cardíaca o síntomas nuevos, consulta con tu médico.