Leishmaniasis
La leishmaniasis es una enfermedad causada por parásitos y transmitida por la picadura de un pequeño insecto, el flebótomo. Puede afectar solo a la piel o dañar órganos internos, y es frecuente en zonas tropicales de América Latina, África, Asia y la cuenca mediterránea.
¿Qué es la leishmaniasis?
La leishmaniasis está causada por parásitos del género Leishmania, que se transmiten a las personas por la picadura de flebótomos hembra (también llamados mosquitos de la arena o jejenes) infectados. Es una de las enfermedades tropicales desatendidas más extendidas. En muchas zonas, el perro actúa como reservorio del parásito, lo que facilita su circulación.
Existen varias formas de la enfermedad. Las dos más importantes son la cutánea, que afecta a la piel, y la visceral (también llamada kala-azar), que compromete órganos internos y es la más grave.
Síntomas
Los síntomas dependen de la forma de la enfermedad:
- Leishmaniasis cutánea: úlceras o llagas en la piel, en el lugar de la picadura, que curan lentamente y suelen dejar cicatriz.
- Leishmaniasis mucocutánea: lesiones que dañan las mucosas de la nariz, la boca y la garganta.
- Leishmaniasis visceral: fiebre prolongada, pérdida de peso, aumento del tamaño del bazo y el hígado, y anemia. Es grave y puede ser mortal sin tratamiento.
La forma visceral puede confundirse al principio con otras infecciones que cursan con fiebre y anemia. Ante una fiebre que no cede tras estar en una zona de riesgo, conviene consultar y mencionar el antecedente.
Causas y factores de riesgo
La causa es la infección por el parásito Leishmania a través de la picadura del flebótomo. El riesgo es mayor en zonas rurales y selváticas de América Latina, África, Asia y el Mediterráneo, sobre todo al atardecer y de noche, cuando pica el insecto. La desnutrición, la pobreza y las enfermedades que debilitan las defensas, como el VIH, aumentan el riesgo de las formas graves.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza tomando una muestra de la úlcera de la piel o, en la forma visceral, de la médula ósea o el bazo, para identificar el parásito. También se usan análisis de sangre que detectan anticuerpos. Consulta cómo se realizan estas pruebas en la sección de diagnóstico y el papel del análisis de sangre.
Tratamiento
El tratamiento depende de la forma, la especie del parásito y la zona:
- Algunas lesiones cutáneas pequeñas pueden curar solas o con tratamientos locales.
- Medicamentos antiparasitarios por vía general en las formas más extensas y en la visceral.
- La forma visceral siempre requiere tratamiento, a menudo hospitalario.
El tratamiento lo indica siempre un profesional. Encontrarás información general en la sección de tratamientos.
Prevención
No existe una vacuna para las personas, así que la prevención se centra en evitar las picaduras del flebótomo, una medida clave en las zonas de riesgo de América Latina:
- Usar repelente en la piel expuesta al atardecer y de noche.
- Colocar mosquiteros de malla fina, ya que el flebótomo es muy pequeño y atraviesa las mallas comunes.
- Vestir ropa que cubra brazos y piernas en zonas de riesgo.
- Proteger a los perros con collares o pipetas insecticidas y controlar su salud, ya que son reservorio del parásito.
Preguntas frecuentes
¿Qué insecto transmite la leishmaniasis?
El flebótomo, también llamado mosquito de la arena o jején, más pequeño que un mosquito común. Pica sobre todo al atardecer y de noche. El perro es un reservorio importante del parásito.
¿La leishmaniasis cutánea deja cicatriz?
La forma cutánea provoca úlceras que suelen dejar cicatriz al curar. Un tratamiento precoz ayuda a que la lesión sane mejor, sobre todo en la cara.
¿Es grave la leishmaniasis?
La cutánea rara vez es mortal, aunque deja cicatrices. La visceral, que afecta a órganos internos, es grave y puede ser mortal sin tratamiento. Por eso importa el diagnóstico temprano.
Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes una úlcera que no cura o fiebre prolongada tras estar en una zona de riesgo, consulta con tu médico.