Lupus
El lupus es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunitario, que debería defendernos, ataca por error a los tejidos y órganos del propio cuerpo. Provoca inflamación en la piel, las articulaciones, los riñones y otros órganos, con síntomas muy variables que aparecen en brotes.
¿Qué es el lupus?
El lupus eritematoso sistémico (su nombre completo más frecuente) es una enfermedad autoinmune. En condiciones normales, el sistema inmunitario produce anticuerpos para combatir virus y bacterias. En el lupus, ese sistema se desregula y fabrica autoanticuerpos que atacan a células y tejidos sanos, generando inflamación en distintas partes del organismo.
Es una enfermedad de curso crónico que evoluciona en brotes (periodos de mayor actividad y síntomas) que se alternan con fases de remisión, en las que la persona se encuentra bien. Afecta sobre todo a mujeres jóvenes, aunque también puede darse en hombres, niños y personas mayores.
Síntomas
El lupus se conoce como «la enfermedad de las mil caras» porque sus síntomas cambian mucho de una persona a otra. Los más frecuentes son:
- Cansancio intenso y persistente.
- Dolor e inflamación en las articulaciones, sobre todo de manos y rodillas.
- Erupción en la cara en forma de «alas de mariposa», sobre las mejillas y la nariz.
- Fiebre sin causa aparente.
- Sensibilidad al sol (las lesiones de la piel empeoran con la luz).
- Caída del cabello, llagas en la boca y dedos que cambian de color con el frío.
- Afectación de órganos internos, como los riñones (nefritis lúpica), el corazón o los pulmones.
La fiebre, el cansancio y el dolor articular pueden confundirse con otras enfermedades. Cuando estos síntomas son persistentes o se acompañan de erupciones en la piel, conviene consultar.
Causas y factores de riesgo
No se conoce una única causa del lupus. Se considera una enfermedad multifactorial en la que se combinan una predisposición genética y distintos desencadenantes ambientales u hormonales. Entre los factores que influyen destacan:
- Ser mujer en edad fértil: la mayoría de los casos aparecen entre los 15 y los 45 años.
- Antecedentes familiares de lupus u otras enfermedades autoinmunes.
- La exposición al sol, que puede desencadenar brotes.
- Algunas infecciones y ciertos medicamentos (lupus inducido por fármacos).
- El estrés físico o emocional intenso.
Diagnóstico
El lupus es difícil de diagnosticar porque imita a muchas otras enfermedades. El médico combina la historia clínica, la exploración física y varios análisis de sangre y orina. Un análisis de sangre puede detectar anticuerpos característicos, como los anticuerpos antinucleares (ANA) o los anti-ADN. También se valora la función de los riñones y otros órganos. Puedes conocer mejor cómo se estudian estas enfermedades en nuestra guía de diagnóstico.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es controlar la inflamación, aliviar los síntomas y evitar el daño en los órganos. Se adapta a cada persona según los órganos afectados y suele incluir:
- Antipalúdicos como la hidroxicloroquina, un pilar del tratamiento a largo plazo.
- Antiinflamatorios para el dolor articular.
- Corticoides para controlar los brotes.
- Inmunosupresores o fármacos biológicos en los casos más graves.
- Protección solar diaria y hábitos de vida saludables.
Consulta las opciones generales en la sección de tratamientos. Un buen control permite prevenir complicaciones y mantener la enfermedad estable durante años.
Prevención
No se puede prevenir la aparición del lupus, ya que depende de una predisposición genética sobre la que no es posible actuar. Lo que sí se puede es prevenir los brotes, que es el objetivo del seguimiento a largo plazo:
- Protegerse del sol a diario con factor de protección alto, ropa y sombra: la radiación ultravioleta es uno de los desencadenantes más claros de brote cutáneo y general.
- No abandonar el tratamiento de base aunque se esté bien, porque mantiene la enfermedad estable.
- No fumar, ya que el tabaco empeora la actividad de la enfermedad y resta eficacia a algunos fármacos.
- Descansar lo suficiente y aprender a manejar el estrés y el cansancio.
- Mantener las vacunas al día y consultar pronto ante una infección, sobre todo si se toman inmunosupresores.
- Planificar el embarazo con el especialista, buscando un periodo de enfermedad estable.
Consulta las pautas generales en la guía de prevención.
Preguntas frecuentes
¿El lupus tiene cura?
No tiene cura, pero se controla. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas alternan brotes con largas etapas de calma y llevan una vida activa.
¿El lupus es contagioso o hereditario?
No se contagia de ninguna forma. Tampoco se hereda directamente, aunque existe cierta predisposición genética que aumenta algo el riesgo.
¿Por qué el lupus afecta más a las mujeres?
Nueve de cada diez personas con lupus son mujeres, sobre todo en edad fértil. Se cree que las hormonas femeninas influyen en la actividad del sistema inmunitario.
Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes síntomas compatibles con el lupus o ya lo padeces, acude a tu médico o reumatólogo.